miércoles, 27 de marzo de 2013

Entrada namber zerti seven: tres señoringas en Varsovieta

Qué penita nos dio a todas cuando se fueron los soletes A. , LL. y P. …!
Y es que en los diillas que pasaron aquí, hicimos una vida de comuna-familia la mar de chula y visitamos toooodos y cada uno de los rincones varsovianos. ¡Una delicia!

Para no romper con la tradición, recorrimos buena parte de los restaurantes chulos de la ciudad (poniéndonos como los kikos a precios de risa). Primera parada obligatoria fue Zapiecek ( variadito de pierogis a la sartén – que están más buenos que cocidos, aunque menos que al horno!- y compot para beber), también el milkbar (ahí merece la pena pedir una de las sopas - las mejores, de champiñones y de tomate- y algo de carne con kluski slaskie- eso sí, procurad cercionaros bien de las raciones que pedís, que nosotras, por una extraña razón, acabamos con comida para ocho personas…). Tuvimos también macro-ración en el restaurante checo U Szwejka (donde los lunes hay un litro de cerveza por 7 zl y un schnitzel enorme por 12 zl) y ensalada chic en Café Kafka. ¿Más? Pues sí, también tuvimos nuestro día de sushi y la tradicional cena en el vietnamita (creo que ya lo he dicho alguna vez, pero sí, la sopa phó vietnamita es típica en Varsovia por la cantidad de emigrantes de allí que se concentran en la ciudad).
La entrada de casa un día de fiestuqui
Cafés cucos, también visitamos unos cuantos: Kinokawiarnia (el mejor sitio para comer tarta de espinacas con salmón y café con batido de plátano, con un ambientillo muy agradable), Kafefajka (de ambientillo  marroquí, donde se fuma shisha y también se puede fumar tabaco), o Grawitacja al lado de la universidad. ¡Ah! Y el imprescindible Charlotte para desayunar!!

Y en cuanto a vidilla de museos: el museo Copérnico (es la segunda vez que voy y aún no he podido verlo entero!), el museo del poster (en Wilanów, con una exposición de carteles de ópera y millones de posters de artistas alrededor del mundo ), museo del levantamiento (con información a raudales, tanta, que hay que llevarse deberes a casa y leer los papelajos que dan allí). Está también la exposición de la reconstrucción de Varsovia, pero no pudimos entrar porque había una conferencia… No sé si olvido algo, pero bueno, doñas-que-estuvisteis-aquí, siempre podéis aportar más información en comentarios, que no hace falta registrarse ni ná para comentar, animarse…!
Tres monas en la Barbacana de Varsovia
                Lo que más me gustó de lo que hicimos, fue pasear…pasear por todas y cada una de las zonas de la ciudad. Cierto es que mi medidor de distancias, no anda muy ajustado (puedo decir que algo está cerca, y que se tarde más de media hora en llegar andando!) pero mereció la pena ir a pata de un sitio a otro, y comprobar los contrastes de Varsovia: por un lado el amplio y comunista distrito Marszalkowska (comunista, la gran palabra del viaje…) con sus calles inmensas y sus plazas soviéticas, por otro lado el Stare Miasto y el Nowe Miasto, con sus callejuelas intrincadas y casitas de colores…
Algo que me encantó y todavía no había visto (y me encantó poder descubrirlo con mis amiguchis) fue el antiguo barrio judío: no queda mucha cosa, pero se puede seguir una ruta y ver algunas casas todavía en pie, sinagogas, un monumento en el emplazamiento exacto en el que se encontraba el puente del ghetto grande al pequeño. Hay también postes con información y planos del ghetto. Sinceramente, da un poco de escalofrío pasear por las calles sabiendo todo lo que allí ocurrió. Reconozco que me esperaba que esa zona tuviera más referencias a esa época, pero al parecer han optado por rehacer vida y no convertirlo en un templo permanente al pasado…
Palac Kultury i Nauki
También la calle Nowy Świat con todas sus tiendecillas pijolis, Plac Bankowy, con el antiguo arsenal y el enorme ayuntamiento, el edificio de la Ópera Nacional en contraste con las calles mugrientillas (pero con estilo!) de mi amada Praga
                Por el Parque Real Łazienki (el más grande de Varsovia), disfrutamos haciendo fotillos en una tregua que nos dejó la temperatura polar. (solete y todo, oiga!) y en el mercadito de Praga Sur, P. sucumbió a unas botas preciosas por 10 euretes (te hubieras arrepentido de no comprarlas (; ). Muy polaco, muy auténtico el lugar eh…

                Y de vidilla nocturna, pues una macro-fiesta  en el piso…que aterrada estaba yo de que degenerara al punto de ver sillas volando por la ventana o batallas de nata y chocolate…(skins style). Pero, al final no salió tan mal lo de meter a más de 50 personas en casa. 0 desperfectos, alguna queja vecinal sofocada y muy buen ambientillo. Yo creo que casi todas las nacionalidades estábamos representadas en el piso esa noche.
Y después,  Hybrydy, que es algo así como el Standby polaco, con su Extremoduro y su Marea nacionales… No pusieron musicón, pro bueno, a nosotras nos tocas los platillos y ya bailamos sin parar, así que estuvo muy divertido (las fotos y nuestras caras – la de Ll. en especial- dan buena fe de ello).
Otra de las noches, tuvimos fiestuqui en otro de los pisos del edificio (somos todos estudiantes…lo que tiene su parte buena, porque hay sarao todas las noches y nadie se queja, hoy por ti mañana por mi)  Como de costumbre, hasta las 2 o 3 no conseguimos salir de ahí y nos dieron con la puerta de Capitol  en las narices (otro de los lugares a los que JAMÁS conseguiré entrar…). Pero bueno, tuvimos una vuelta a casa con peleas de nieve y carreras la mar de entretenida.
La noche de Remont, nos acabamos quedando en casa viendo vídeos y fotos lamentables (todos tenemos un pasado…) . La verdad, nuestra salud nos lo agradeció. La cerveza venenosa de ese antro es cada vez más nociva (para mi, que le echan matarratas).
Y bueno, pues también varias noches cayó Plan B, con su ambientillo modernuqui-artistico, y sus cervecitas con zumito.

                Y eso, menudo repaso de lugares me ha quedado. Pero la verdad es que lo verdaderamente importante, fue el buen rollete en el piso, todas las bromas y risas que nos echamos. Me pondré un pelín sentimentaloïde, pero es que este encuentro entre las amistades de toda la vida y las intensas amistades de esta experiencia en Varsovia, ha sido mejor, imposible. Cenillas familiares, mañanas de vagueo en comunidad, alguna tarde de peli y manta, paseíllos matutinos…

                Y la semana siguiente, además de echar mucho de menos a las tres gracias, pues fuimos al mercadito de diseñadores polacos del 1500m2 , al que no volveremos: todo teluchas de chándal mal cosidas, con cuatro cosas modernas pegadas y precios desorbitantes. Mucho postureo.
Salimos también a ver a los Radical Dancefloor Killers, todo un clásico de la música electrónica aquí en Varsovia. Esta vez, no fue en Jerozolima, sino en otro club que tampoco está mal, Powiększenie. Pero bueno, donde estén las Surfin' pussy party!... Y a la vuelta, pues crêpes y al día siguiente limpieza de primavera, ole.
También tocó cenilla en el restaurante búlgaro Varna (recomiendo el hojaldre con queso y espinacas y  Ayrian para beber!), y comida en el indio Ganesh para reponer fuerzas(y fuera de menú y todo, ahí, tirando la casa por la ventana!)

                Y ahora, una ducha y a ponerse bien apañadas para ir a ver Turandot a la Ópera Nacional. Qué culturetillas somos ¿eh?
Y mañana, a hacer las maletas porque Austria y Eslovaquia nos esperan!! (yo con ver un cuadro de Klimt en vivo y en directo, ya daré el viaje por fructífero…)

Iré contando!

miércoles, 13 de marzo de 2013

Entrada namber zerti six: otra surrealístico-lamentabiloso-cultureto-intensa semanilla varsoviana


Y hoy, pues tengo otra surrealístico-lamentabiloso-cultureto-intensa semanilla varsoviana que contar…!
No sé si será porque he ido apuntando todas las cosillas que hemos ido haciendo, pero me da la impresión de que hemos exprimido el tiempo a base de bien, tanto, que parece que haya pasado muuucho más que una semana (sí, he terminado de leer Momo, y ahora me fascina la idea del tiempo).

C. y yo en nuestro romantizne paseo
Y es que, desde el lunes mismo, decidimos salir a explorar nuestro encantador barrio , del que no hace falta moverse para tener un restaurante búlgaro, un club de jazz, cafeterías culturetas, restaurantes indios, judíos y mexicanos, lugarcitos de desayunos y meriendas…mucha vidilla, vaya. Pues el lunes, nos decantamos por una cafetería que se llama MiTo, en la calle Marszałkowska, que por cierto, se llama así en honor a un mariscal, Franciszek Bieliński, el pobre más feo que un pie…podéis comprobarlo por vosotros mismos en google imágenes y veréis que no exagero….  En fin, que me voy por las ramas, la cafetería muy agradable, con muchos libros (algunos en inglés, pero caretes) y muy recomendable para tomar un submarino al estilo argentino (leche hirviendo + tableta de chocolate que vas disolviendo poco a poco dentro).

Aprovechando la tregua de buen tiempo (pensábamos que sería eterna….ilusos), fuimos dando un paseo a la Ópera de Varsovia, un edificio bastante imponente, en el que se concentra la Ópera Nacional, el Teatro Nacional y una discoteca bastante pijeta (Ópera) a la que nunca he entrado pero entraré. Y después de entrar por todas las puertas equivocadas posibles, y seguir indicaciones en polaco, llegamos a la entrada correcta y compramos entradas para ver Turandot (la del aria Nessun Dorma). A nosotras nos hace mucha ilusión, pese a las caras de “Aaahmm-nesun-dooorrrmaaa….uooo!-¿Qué-narices-es-eso?” que muchos nos han dedicado.
Ya contaré la experiencia, pero promete la cosa. Nos vamos a poner bien apañaditas (no como la última vez, que iba en botacas y las miradas por poco me provocan quemaduras…) y si nos apuras hasta con monóculos.

Monóculos operísticos
Y el jueves, pues cenilla internacional! Sinceramente, la cosa prometía bastante paupérrima. A mí que siempre me apetece cocinar, me entró la vena vagueta y lo único que me veía con ánimos de hacer era comprar unas papas (eso sí, de las güenas eh!...) y el resto tampoco estaban muy motivados. Pero sorprendentemente, acabamos con una mesa repletíiiisima de comida: crêpes, torrijas, tortitas de queso, pastelitos de zanahoria sirios, arroz con fruta también sirio…
Y después, a un pub que no está mal, por la zona de Mazowiecka (la zona de las discotecuchas). En principio se llama Klubokawiarnia,  pero ahora no hay manera de llamarle de otra forma que no sea Culokawiarnia (sí, fruto de nuestros momentos de humor de like a 5 years old).  Otra discoteca que ya nunca se llamará como debe, es Jerozolima. La gente se empeña en llamarla bien, a lo polaco, pero teniendo en cuenta que soy una de las que más nombra ese antrucho, y me ha dado por pronunciarlo a lo cutre-spanish (/xe/-/ro/-/θo/-/li -/ma/), va siendo cada vez más común escucharlo así (muajajaja).

El viernes, pues para no perder las tradiciones, de turisteo por la ciudad. Esta vez, mi querida pani C. me acompañó por mis paseíllos  urbanos. Esta vez, pasamos por el Palacio de la Cultura para hacer acopio de folletos (sobre todo de excursiones por montaña, que ahora nos ha dado por eso) y luego quisimos entrar en el Muzeum Sztuki Nowoczesnej (Museo de Arte Moderno, en ul. Pańska)…pero resulta que sólo tiene una cutre-librería. Dirán lo que quieran, pero en la web dan a entender que hay exposiciones provisionales mientras construyen el edificio definitivo…pero nanay. (bueno, o lo dan a entender, o mis conocimientos en polaco son bastante pobres… pero me decanto por lo primero). Así que no vayáis hasta que lo abran, porque no merece la pena.
Pero ni tan mal, porque nos sirvió para descubrir un restaurante libanés, Fenicja. Recomendación: si sois dos,  pedid un menú del día y otro plato distinto… Se come por los codos por menos de 7 euretes.
Y luego, pues paseíto por el Nowe Miasto: es como el Stare Miasto (ciudad vieja), con el mismo encanto, pero hay algo en el estilillo que es distinto. Creo que se convertirá en una de mis zonas predilectas de paseíllos, tiene callejuelas coloridas, plazas llenas de vida y vistas al río y a Praga que merecen mucho la pena… (aunque más cuando haya solete y se pueda pasear sin morir de congelación).

Nowe Miasto
Más tarde (ya digo que esta semana ha dado muuucho de sí) fuimos al cine a ver Los Niños Salvajes. Recomiendo muchísimo esa película (en versión original mejor). Aunque tuve uno de mis clásicos patinazos (le dije a A. que sabe castellano que viniera…pero resultó que la película era en catalán…) al final salió bien la cosa, porque al ser uno de estos ciclos internacionaloides, también había subtítulos en inglés…ufff…

¿Y el sábado? Pues Jerozolima por partida doble.  Por el día, Vintage Market, con alguna que otra cosa interesante y sobre todo, baratete! Yo me hice con algunas cosas (me pedían a gritos que me las llevara conmigo) pero lo más interesante fue recorrer el edificio, antiguo hospital malrrolleríiiiiisimo, con recovecos, salas oscuras, pasillos alicatados, rincones mugrientos… El momento cumbre, fue cuando entramos a una sala con un espejo:  -“Oye C. , que no me veo en el espejo”  -“Qué dices….hosssstia yo tampoco”… (miradas de terror)… -“ Eh,vámonos…”
Estábamos a punto de empezar a creer en lo paranormal (o eso, o que éramos vampiros)…cuando nos dimos cuenta de que era un cristal, con dos salas exactamente iguales a ambos lados. ¡Uffff!
La noche, fue también surrealista: mesas rotas por patadas karatekas, encuentros que convulsionan mundos y salir de la discoteca gritando a los cuatro vientos, cual estrella del rock: ¡¡¡¡¡¡¡¡ PRZEPRASZAAAAAAAAAAAAAAAAAAAM !!!!!!!
En fin, qué se puede esperar que ocurra en un hospital abandonado…

¿Y qué más? Pues nada, todos estos días gimnasio non-stop. Se le coge el gustillo, la verdad… y además ir a clase con A. y T. , con sus carillas de sufrimiento mortal (habría que ver las mías también) merece la pena. Y aunque hay abuelas-hulk que aguantan toda la clase sin sudar una gota, mientras que nosotras por detrás echamos el higadillo… nos estamos poniendo bien fuertotas. (Tenemos músculos que desconocíamos…Y hasta nos está saliendo culo!)

Y por el momento, creo que ya hay suficiente crónica semanal…
Estos días, he estado también con bastante papeleo para México (sí, envidia cochina). En Morelia, todo son facilidades, pero lidiar con la Universidad de Valencia, uf, requiere altas dosis de paciencia. Menos mal que mi mamuchi me está ayudando con los papeles allí, yendo y viniendo de Relaciones Internacionales a la oficina de mi facultad… (aún así…creo que el papeleo de el Erasmus resultó incluso más complicado. O eso, o ya me he hecho a la burocracia).

Iré contando progresos…

Y ahora, voy a recoger a las doñas A. , Ll. y P. que llegan a revolucionar Varsovia… ¡Otra intensísima semana nos espera!



Pd1. V. aunque no hayas podido venir, estás con nosotras (;
Pd2. ¡¡¡HOY HACE UN AÑO QUE TENGO EL CARNÉ DE CONDUCIIIIIIIIIIIIR !!! (ahora me puedo quitar la L…y eso que en realidad, hace menos de medio año que llevo coche….temed)

domingo, 3 de marzo de 2013

Entrada namber zerti faiv: Solete de nuevo!!


Son las 10:00 según el reloj del Palacio de la Cultura.
 Cada vez que me ducho viendo el horizonte de rascacielos varsovianos o cada vez que desayuno con esas vistas, me doy cuenta de lo suertudas que somos…

Estos días, han sido de re-enamoramiento de mi querida ciudad. Ahora que hace tanto calor (¡Unos 2º sobre cero! ¡Una locura! ¿Dónde están mis chanclas?) e incluso sol (sí, sí, sol de verdad, no un rayito perdido en un momento de descuido, sol del que calienta y todo), una no puede quedarse en cada, y ha sido una semana de paseos, de perderse sin mapa y de tachar mil cosas de la lista de cosas que hacer sin falta en Varsovia.

Aquí parece mona y todo la orilla...
Primero, pues al salir de clase decidí pasear por la orilla del Vístula  (Wisła). Acostumbrada a Valencia, donde los márgenes del río son agradables y apetecibles para dar una vueltecita, supuse que aquí en Varsovia sería parecido. Además, aquí hay un río, río, no algo-que-fue-rio-y-ahora-es-parque, y me esperaba algo tipo ciudad-con-río. Pero por el momento, no he encontrado nada de eso: más bien unas orillas en obras, con carreteras ruidosas, estilo industrialoide con nada de verde, ni paseo, ni playita ribereña…
Todavía confío en que exista alguna zona del río, aunque sea pequeñita, a la que ir de domingueos desfaenados (bueno, o cualquier día, que esto es algo así como un eterno fin de semana). En fin, si lo encuentro, informo de la localización.

Ese mismo día, retomé mi costumbre de las tiendas de segunda mano. Para quien aún sea reticente, que sepa que se encuentran auténticas joyas, y por 2 o 3 euros. Me compré dos jerseys (de los que C. se ha enamorado) y un pañuelo-sábana por menos de 10 euretes (40 zl) todo.
Estoy preparando un mapa con todas las tiendas de segunda mano decentes que existen por la ciudad. Seguro que algún/a traperillo/a (como yo, todo hay que decirlo) le sirve la información y puede renovar el armario por nada de dinerete.

Como ya he dicho, esta semana ha sido de ir cumpliendo esas cosas que se van acumulando en interminables listas. Al fin, fuimos a patinar sobre hielo,  ¡ y gratis!
Yingo sufriendo en la pista de hielo.
El lugar, es un poco donde Cristo perdió la sandalia (“Uy, pues si a Andrea le parece malrollero, debe serlo mucho”, decía A.), pero el hielo es hielo de verdad y poder ir siempre que quieras está mejor que bien.
Lo mejor de todo, fueron las risas que nos echamos con Y. y su estilazo patinador sin separarse de la valla. No pondré el video porque respeto la dignidad ajena, pero merece la pena.

Otra  de las cosas que hicimos fue pasarnos por el Instituto Cervantes, en el que hay ahora un mercadito de libros a 1 euro. Los van cambiando cada dos días y euro a euro puedes hacerte una pequeña bibliotequita para pasar los meses que quedan aquí.  Además, hay un poco de todo, bastante variopinto, desde libros sobre uniformes militares, instrucciones sobre un juego de cartas medieval, una biografía de Jovellanos, poemas mexicanos…
Yo de momento me he hecho con una recopilación de crónicas de un periodista, que vivió en La Habana, México, Moscú, Madrid… durante los años 50-60.
Nuestro barrio, a veces muy grafitero él.
También se está organizando un ciclo de cine en castellano (XIII Semana de Cine Español en Polonia) así que, para aquellos que lo habléis, es una buena oportunidad de ver cine y no morir en el intento. Si vais, ¡pues allí nos vemos!
Hablando de cine, fuimos también a ver una película polaca subtitulada al inglés. Lajdies.
En fin, de todo se tiene que sacar el lado positivo, pero no recomiendo mucho esa película.
Es una especie de Sexo en Nueva York versión polaca, bastante cutrecilla.
Y es que, el humor polaco, a veces es complicadito de pillar. No se si lo conté, pero otro día fuimos a ver unas películas de propaganda americana, sin gracia ninguna, y los polacos que fueron se desternillaban de risa, pero a carcajada limpia, con las simplezas más simples. Ea, contrastes culturales.
Ayer hablaba con D.,  polaco-alemana (desde aquí te mando un besote, que se que siempre lees esto con el google traductor!) sobre la imagen de los polacos en el exterior. Estos son algunos de los chistes que se cuentan sobre los polacos en Alemania (hay muchísima gente de origen polaco allí):

-Un francés gira una esquina, y desaparece.
-Un alemán gira una esquina y desaparece.
-Un polaco gira una esquina, y desaparece la esquina.

Un abrigo desaparecido en Alemania, un abrigo nuevo en Polonia.

¿Cómo vuelve un Alemán que fue a Polonia en coche? En bicicleta…

En fin, pero como todo, no son más que imágenes que se quedan en el ideario común. Sinceramente, al menos Varsovia, resulta incluso más segura que Valencia o cualquier otra ciudad española. Y en ninguna otra ciudad visitada (que al final han sido unas cuantas) he sentido en ningún momento nada de inseguridad o mieditis.

Y nada, ayer pues paseíto por los parques de la ciudad al solete (ya se van llenando de vida otra vez, ahora que la nieve se va fundiendo) y por la tarde exposición de fotoperiodismo en el Museo Nacional. Muy interesante: hace un recorrido por distintos aspectos de la vida polaca en los años 50-60, a través de portadas y reportajes en la revista ŚWIAT. Siempre me ha hecho gracia cotillear fotos de una ciudad años atrás, y ser capaz de reconocer sus calles y rincones. La calle que siempre recorremos para volver a casa, Marszałkowska, ha sido habitualmente la calle de pasacalles y desfiles con tanques (aquí no pierden ni una ocasión para celebrar algún evento militar o de orgullo nacional). Tampoco es de extrañar, teniendo en cuenta lo ancha que es. Al más puro estilo soviético.
Y es que resulta que vivimos en pleno Distrito Residencial Marszałkowska, junto a Plac Konstytucji, considerada una de las mayores ejemplos de Realismo socialista, incluso a nivel mundial. (Qué orgullosa estoy de mi ciudad eh…)

Bueno, ahora ya me despido, que tenemos comilona taiwanesa -sin huevos podridos, y con el extra de pan con ajo, que es polaco pero está tan bueno que había que hacerlo- y ahora vamos a tomar un mate argentino.

Adèu!


Pd. Un poquitín echaré de menos las fallas este año. Sobre todo las risotadas de la señora Meculos con mis meteduras de pata y demás acontecimientos que mejor no citaré.

pd2. el mate esta haciendo que la cabeza me de vueltaaaaaaaaaaaas uououououououooo

lunes, 25 de febrero de 2013

Entrada namber zerti for: El baile del mono


Lunes por la mañana, en la cocina, viendo vídeos de Salvados y Fort Apache
Se está convirtiendo en un clásico.

Aquí estoy, recuperándome de las agujetas de ayer, que fui a mi primera clase de Zumba (merece la pena sólo por ver a mis amigulis saltando de un lado para otro)… Y es que, por primera vez en mi vida, me he apuntado al gimnasio! Y estoy yendo con una buena frecuencia…sí, sí…! Supongo que al principio, tiene su gracia lo de probar todas las máquinas, a lo parque de atracciones, la cuestión será seguir… Pero lo conseguiré!

Y bueno, además de cultivar el cuerpo estos días de retomamiento de clases, también la mente estoy alimentando. Algunas asignaturas, pues no pueden ser divertidas ni aunque lo intenten (Derecho Tributario, siempre serás un tostón, hagas lo que hagas) pero otras prometen muchísimo. Que un profesor empiece diciendo: “Os aviso, en esta clase haréis mucho trabajo sucio, preparaos para mancharos las manos…de sangre” …sinceramente, motiva mucho a seguir. Resulta que es la clase de estudios forenses y criminología, y este profesor la enfoca de forma práctica. De hecho, comentó que hay una cierta Granja de la Muerte,  en la que se reproducen escenas del crimen (con sangre de cerdo, tampoco hay que pasarse) y los estudiantes tienen que analizar qué ha pasado. Sí, Dexter total. De hecho, como trabajo, podemos hacer una comparación entre series de ficción y realidad.
El resto no es tan interesante, tenemos una profesora sacada de los 80’s , que echa espumarajos por la boca, una asignatura con dos profesores a lo Epi y Blas,… En fin, de todo se puede aprender algo.

No se cómo habíamos sobrevivido sin
nuestro plato estrella durante tanto tiempo.
¡Horno, te queremos!
Y qué más…pues esta semana, hemos vivido unas ocho personas en un apartamentito para dos, y la verdad es que hemos salido ilesos. Algunas veces lo de compartir cama ha sido un poco como jugar al Tetrix, pero ha sido divertido y ha merecido la pena. Además, han cocinado (y buenísimo!) para nosotras y hemos re-visitado la ciudad, comido en mil sitios y paseado mucho.
Hemos desayunado Naleśniki z serem en el milkbar, cenado sopa Phó, comido Pieroguis al Horno, arroz frito taiwanés (en realidad no es taiwanés, pero como lo hizo T. pues diremos que sí) …
Ah, y anoche hicimos cena de piso y nuestra compi C. preparó una tarta increíble con calabacín y queso feta. Hemos decidido que cada domingo, una de nosotras cocinará algo para todas las demás. Creo que nos lo curraremos bastante. Desde luego, empezar ha empezado con un nivel muy alto, así que estoy rebanándome los sesos para sorprender con algo bueno, bueno.
Por una parte, un arrocito al horno pinta requetebién, pero creo que tendré que practicar antes de ofrecerlo al público, que envenenar a los comensales no está muy bien visto…
O si no, pues también tarta de espinacas con salmón, coca de cebolla (M. style) … En fin, ya lo ilustraré con una foto!

Comiendo halušky , plato eslovaco
preparado por L.
Y en otro orden de cosas, pues vamos adoptando un horario de salir más habitual. Es que antes, con la vida de residencia, a las 22.00 sí o sí teníamos que estar saliendo. Ahora que hemos ascendido, tenemos soirée en casa día sí día también, y desapalancar a la gente cuesta tanto que hasta la 1 o 2 a veces no salimos…
Estos días hemos intentado (sin éxito) pasarnos un poco por las fiestas de integración de la ESN…pero están siempre taaaaaaan llenas, que acabamos por ir a otros sitios.
Al final, nosotros solos bastamos y además es más divertido hacer el baile del mono  en familia que delante de un numero demasiado elevado de desconocidos. Entre nosotros ya la confianza va siendo desbordante.

Y eso, este miércoles iremos a patinar sobre hielo, y pendiente tenemos ir al cine  ver alguna película en inglés.  Ah, y el trineo! (lo malo es que ya están subiendo las temperaturas, y hay cada vez menos nieve).

Do widzenia!

lunes, 18 de febrero de 2013

Entrada namber zerti zrui: Zakopane


¡¡Jelooou!!

Ya de vuelta del viaje más improvisado, pero con mejor resultado del mundo mundial! Y sanos y salvos!  Y es que, estas vacaciones de fin de semestre (hombre, esta vida de estudiante es agotadora, nos lo merecemos!) nos hemos ido al sur de Polonia, a los montes Tatra, a despeñarnos por laderas y subir montañas en zapatillas de calle, básicamente…
Sí, parece un poquito exagerado (un poquito) pero la verdad es que se acerca bastante a la realidad. Resulta que el día anterior a irnos, formamos un grupete bien majo de gente y decidimos que teníamos que las montañas polacas no se podían quedar sin surfear: sin hostal reservado hasta el mismo día, y sin saber siquiera qué medio de transporte elegir, nos lanzamos a la aventura (por supuesto, también sin ropa de esquiar).
Pero muchas veces, lo improvisado sale todavía mejor que lo planeado, así que acabamos en un hostalito la mar de agradable (Target Hostel) en Zakopane… y aunque tuvimos que acabar durmiendo a lo comuna compartiendo camas y ronquidos, estuvo muy divertido. La ropa de esquí, pues pensábamos alquilarla allí, pero resulta que no alquilan, así que a mojarse el culo con cutre-mallas térmicas/pantalones vaqueros… (ahora es cuando las madres se echan las manos a la cabeza) Lo que sí que se alquila, y a un precio de risa, son las tablas/esquís y botas: 7,5 euros al día los esquís y 8,75 la tabla de snow. El forfait para todo el día, son 20 euretes.
Y una vez pertrechados con todo, ale, a lanzarse a lo kamikaze por las montañas… Ahora lo pienso, y un poquillo inconscientes sí que fuimos, al tirarnos, la primera vez que nos subíamos a una tabla, por pistas rojas….y sin tener ni la más remota idea de cómo parar! Para que os hagáis una idea, cada vez que llegábamos al final de la pista, usábamos el método del guacharrazo para frenar…
En fin, que lo pasamos bomba y acabamos con las rodillas como las de niños de cinco años, lleeeeenas de moratones y el culo de mil colores, por ir espanzurrándonos por laderas y remontes…pero felices como perdices!
                Otra de las cosas que aconsejo al ir a Zakopane, es visitar Morskie-Oko: hay una buena caminata por el bosque hasta llegar a un valle con un lago (ahora helado), y el paisaje es una delicia. Para mí, que soy de disparo fácil, fue un no parar con las fotos…que se hacían solas. Montañas blancas llenas de pinos nevados, cascadas congeladas, riachuelillos cristalinos…
Ahora eso sí, de ir, que sea tempranito, que a nosotros, el grupo de vamos a dejarnos llevar, se nos hizo de noche en la cima y finalmente nos quedamos en el único albergue que había (en el que no había sitio, pero falló un grupo de 5 personas y allí que nos metimos 9). La verdad es que fue la decisión correcta, al día siguiente pudimos regalarnos la vista con el amanecer en la montaña. Y aunque no pudimos cenar por la noche (de todas formas, llevamos cantidades ingentes de pizza que nos sobró el día anterior, y nos las fuimos comiendo durante la ruta) por la mañana nos pegamos un buen desayunaco:  lo mejor, los Naleśniki z serem. Supongo que ya habré hablado de este ultra-postre (seguramente, porque ya roza la obsesión): son deliciosísimas crêpes rellenas de requesón y con nata y azúcar por encima (¿Calorías? ¡Paparruchas!).
                Y después de un viaje de improvisaciones y comilonas, el grupo con la variedad más escasa de nombres (tres personas llamadas Andrea en un mismo grupo, una canadiense, una española y la tercera italiana y además, un chico) nos volvimos a nuestro tren express, cuyo conductor parecía poseído por importantes dudas existenciales (el tren iba cambiando de sentido a cada segundo), camino a casita de nuevo.

                Hoy han vuelto a empezar las clases. Esta mañana, iba yo con gran entusiasmo…hasta que me han hecho presentarme delante de todos mis queridos desconocidos compañeros y el nivel rojo-tomate ha llegado a niveles extraterrestres. Pero bueno, han estado interesantes las dos clases de hoy, aunque en la segunda he estado más cotilleando un blog sobre el estado moderno que escuchando un rooooollaco que ya se me de memoria sobre herencias, legítimas y demás cosas absolutamente interesantísimas (que sí, que siempre digo que todo tiene su interés, pero no la centésimoquinta vez que te lo cuentan…).
                Estas semanas, pues de reseteo estudiantil, de trineos (esta vez, con trineo, no bajando rampas a mil por hora directamente con el culo), patinajes sobre hielo y de descubrimientos púberos (de pubs, baretos y demás).

Uno de los nuevos fichajes, es el Plan B: un pub bastante artístico-bohemio, con buena música y sofacillos para charrar y filosofar a gusto. Hoy también he cambiado de ruta para volver y he descubierto unos cuantos milkbar y sitios estilosos. Menamorau de mi barrio.
Lo que deberíamos dejar ya es el cochino Remont con su veneno llamado cerveza. (en Praga los sitios son más molones…ahí lo dejo caer…)

                Y eso básicamente. Espero no haber dado demasiada envidia… y si la he dado, pues a ver si os animáis a esto del Erasmus, que mola cantidubi!

Miłość!


pd. parece que la historia de la chica loca de la pimienta se está haciendo famosa por estos lares...ya todo el mundo dice ¡Ah sí hombre, esa historia ya me la han contado!  Dentro de poco empezarán las exageraciones tipo " ...y pasó cuatro días en el hospital" o "no pudo ver en meses..."  Expectante me hallo.

sábado, 9 de febrero de 2013

Entrada namber zertichú: exámenes, residencias y vidas pisiles...


¡Hola hola!

Saludos desde mi cocineta (también conocida como cuartel general), lugar en el que estos días paso mayor parte del tiempo, en compañía de la otra pringadilla C.  Razón: dos trabajos por hacer y mucha, mucha procrastinación de por medio…
Pero no preocuparse, tenemos una buena banda sonora para animar ((500) Days of Summer), películas que ver (por enésima vez..ejem..) y mucha tontería encima.
Para ser sinceros, este cuartel general está empezando a degenerar: hay un olor agrio de procedencia desconocida, que nos acompaña día y noche, y también una buena pila de platos, tazas (esto es lo más preocupante, por ser bebedoras compulsivas de té) y cachivaches…
Pero bueno, en breves me subo a nuestro piso de arriba (vamos a tener algo así como un dúplex) y una vez se libren de aquí la okupa, todo quedará más humanizado (ahora mi armario es el hueco entre la cama y la pared…).

Estudieting time... ¡Final countdown!
Por cierto, esto del piso, es una pasada. La verdad es que, cocina mugrienta y microondas explosivo aparte, la vida en comuna es muy divertida.
Además, se acabó eso de salir huyendo a las 22 cual cenicienta tempranera… Ahora hacemos cenillas pisiles - lenguas de pato incluídas (no están tan malas, saben a pollo blanduchillo) – y fiestuquis de pijamas… La verdad es que está muy bien esto de tener siempre gentecilla rondando por aquí (Y. tiene ya su cepillo de dientes en el baño)

Hay que reconocer que la diferencia piso/residencia es abismal. No se de donde sale la imagen de residencias con fiesta non-stop, pero desde luego ninguna de las que he visto lo cumplen. O son estilo comunista-añejo como Hera (lo siento, pero pelín cutre es…aunque se le coge mucho cariño) o más moderno pero con la actividad de una residencia de ancianos, como Zamenhofa.
También estuvimos el otro día en Sokrates, que está un pelín en el culo del mundo. Lo bueno, es que les resbala bastante que te quedes hasta las 22, hasta las 4 o que hagas ruido infernal…
Lo malo, es compartir habitación con cucarachas y ratas. (todavía no he visto cómo son las cuquis de aquí…aunque me temo que asquerosas y rápidas, cucarachas al uso, vaya). Pero hay que reconocer que tiene su gracia que las habitaciones sean al más puro estilo Cuéntame, con sus cuadritos de flores en la pared y su cama/sofá cutre-tapizadito…
                                                                        
Vistas desde nuestra casita.
Y hablando de cosas algo vetustas, el estilo de los estudiantes polacos al hacer exámenes: van más emperifollados que para una boda! Traje de chaqueta, mocasines, corbata… Al llegar a mis exámenes con mis uñas descascarilladas y mis botoncias, me sentí un poquillo trapera, la verdad. Pero bueno, a los Erasmus no se nos tiene en cuenta. Lo que me pregunto es qué me pondría si fuera polaca…porque si los chicos van trajeados (no llevan chaqué y monóculo, pero poco falta) las chicas van entaconadas y con las mejores galas. De hecho, no sé si hasta peinadas de peluquería, tengo que fijarme más.
Pero bueno, botas o no, la verdad es que no me quejo de cómo me están yendo los exámenes. Aquí se me ha juntado que el nivel de exigencia es más bajo, pa’ que engañarnos, con que me distraigo bastaaaaaante menos en la biblioteca y con que lo he cogido con unas ganas inusitadas (sí, de veras, hasta me interesa cómo se regulan las S.L. y las S.A…!). Supongo que el hecho de que sea en inglés, estimula: aún haciendo un trabajillo, se practica el idioma, que ya es mucho!
Nuestro barriete.

Por seguir con las desdichas con porteros de discotecas: el otro día fuimos (no, a Remont otra vez no, ya sería abusar) a Medyk…pero resulta que los de seguridad son los mismos que en Remont. ¿Qué suerte eh? En fin, ya tengo algo así como una relación amor/odio con el portero. Paso ya de quitarme las gafas y el piercing, el hombre ya me tiene calada…yo creo que ya a la próxima me invitará a cubatillas. En realidad no, sigo constatando que la amabilidad no caracteriza a los seguratas aquí: el otro día tiraron también a unos amigos (eso sí, no los gasearon, eso lo reservan para individuos altamente peligrosos…)
Por lo demás, sigo con los hábitos lamentables de despeñarme en puertas de discotecas y romper vasos…

Y básicamente, eso.
Ah, también estos días me he decidido a hacer un tatu, para recordar todas estas vivencias y lo mucho que me están cambiando la visión de mi misma y de la realidad. Bueno, por eso y porque aquí el artista P. debe empezar ya a pintar sobre pieles humanas y no sólo pieles de cerdo! Ea, sí, voy a ser algo así como un conejillo de indias, pero estoy segura de que quedará algo interesante.


Pues nada, seguiré contando!

¡Slitz Bye!

domingo, 3 de febrero de 2013

Entrada namber zertigüan: mudanzas surrealistas y leoneras comunales


Una mudanza normal y corriente no está hecha para nosotras.
Lo nuestro tenía que ser una mudanza surrealista, algo lamentable y de lo más trapisonda.  ¡Claro que sí!
Solo diré que una de las últimas imágenes del día, fue la nuestra riéndonos a carcajadas nerviosas en nuestro nuevo cuarto, un una señora mierda en el zapato, y reconociendo que para la definición de losers se inspiraron en nosotras.
Pero bueno, contaré la cosa desde el principio de los tiempos, que no tiene ni un detalle de desperdicio.
Trastetes.
(empiezo a considerar lo de mi
problema de acumular trastos)
El día 1 de febrero, quedamos con el dueño del piso para cambiarnos ya a nuestro nuevo hogar (para nuestra enorme sorpresa, fue él el que se portó de forma más eficiente). Para no romper con la tradición, a C. y M. les pilló el toro y tuvieron que empaquetar a la velocidad del rayo y poco menos que (bueno, me consta que literalmente) ir lanzando las cosas fuera de las habitaciones para que no les cobraran un día más. Por mi parte, lo dejé todo ya preparado el día anterior…aunque a la luz de los acontecimientos, más me hubiera valido meterlo todo a discreción en bolsas de basura…
En fin, después de deslomarme para dejar la habitación impoluta (son tan ratas en mi residencia deluxe, que antes de devolverte la fianza hacen una inspección minuciosa de cada rincón del cubículo) y sorprenderme de las toneladas de trastos acumulados (increíble que llegara aquí con tan solo dos maletas) me fui hacia Hera a ayudar a mis futuras compis.
Y de ahí, cual mulas de carga, nos fuimos al pisete. Después de un espectáculo digno de ver en el autobús (y unas cuantas miradas de indignación) , llegamos. El dueño se sorprendió de la cantidad ingente de trastos, pero aún más cuando le dijimos que todavía no llevábamos ni la mitad.

Ah, por cierto, inciso en el camino para agradecer de todisísimo corazón a A. y T. (o Y.) la ultraayuda que nos prestaron. En vez de pasar un día haciendo cualquier otra cosa, prefirieron venir al rescate de tres moniatas de mudanza. ¡Mil gracias! Grazie! 谢谢!

Prosigo.
Después, fuimos a mi residencia. Ya cargadas con cuatrocientasmil cajas de cartón, maletas y bolsas…¡Sorpresa! ¡Llueve a cántaros! Meses quejándonos del frío polar y la nieve…y justo tenemos que hacer la mudanza los días de deshielo y lluvias torrenciales ¡Ea!
Momento pizzero.
La distancia residencia-tranvía no es que sea espectacular, pero teniendo en cuenta que todo lo que llevábamos se desharía al mojarse, decidimos, que por qué no tomar una pizza. Pero claro, ya había devuelto llaves/tarjetas y había perdido el derecho a mi cocina…así que ni cortas ni perezosas, encargamos pizza para llevar -¿Which room? –Mhmm, no room, reception of the Zamenhofa Dorm.  ¡Y au! Pero como estamos hechas unas señoras, nos tomamos un buen jamón de bellota pata negra sentadas en los escalones. Tiradas, sí, pero con clase.
Después de la pizza…cogimos como pudimos las mil cajas…haciendo equilibrios…sorteando toda clase de peligros…hasta que   ¡¡¡PATAPUM!!!  caja desfondada, platos rotos, lluvia de spaguetti, y latas rodando por el suelo. Ea, parece que eso de las cajas de cartón en las mudanzas solo es efectivo en las películas…
Desesperadas, hicimos lo que deberíamos haber hecho desde un primer momento, en vez de dejarnos llevar por el raterismo y el bah-no-está-tan-lejos-nosotras-podemos…
Otra caja desfondada después, subimos al taxi y por una miseria nos dejó en la puerta de casa, eso sí con otra baja cajera más…
Inauguración pisil.
(comimos lenguas de pato...)
Pero bueno, aún todo mezclado, latas de maíz junto a zapatos, libros junto a explimidores y pelapatatas…pudimos aposentarlo todo en el piso.
Y entonces, cuando nos disponíamos a descansar después del día duro…la querida ponderosa en el zapato. Colofón insuperable.

Pero después de todo, ha sido uno de los días más graciosos/desesperantes/divertidos que he tenido nunca… ¡y esto no ha hecho más que empezar!
A los que me preguntáis por el pisete, sí, está un poco modo leonera ON, pero en seguida nos asentaremos definitivamente en las habitaciones que tocan. Aunque la verdad, me está gustando mucho, mucho, esto de la vida en comuna, la ropa en el ventanal, colchones en el suelo y amiguillas okupas…

En fin, besos desde un lugar libre de música folclórica, de botellas de agua y de toallas en el baño. (en realidad un poquito en el fondo, hasta lo echo de menos).

¡Seguiré informando!


pd. pani A. tu nous manqueeeeees!!!