jueves, 17 de enero de 2013

Entrada namber tuenti eit: gas pimienta, miradas de tuerto y demás surrealismos.


Yo que me esperaba unos diillas bibliotequiles tranquiletes y sin sobresaltos…y ¡patapum! en un momento, mil situaciones rocambolescas y se ha puesto todo patas arriba…
Últimamente me da la sensación de que me ha mirado un tuerto…porque la mala suerte que tengo no es normal ya ni para mi (y mira que suele ensañarse conmigo la tía)!
Pero es que, creedme, estos polacos, tampoco son gente al uso…

Retrato robot de mi estado actual.
En fin, empecemos por el principio de los tiempos. Resulta que mi planificación semanal era, básicamente, estar tranquilamente en la biblio con las panis A. , L. y P. (no se qué hacen las demás, pero no se les ve mucho por allí (hum, hum…) . Bueno sí, C. se pasa de tanto en tanto por la cafetería… ) Y es que, sí, el estudio aquí no tiene nada que ver con los interminables tochacos en España, pero también hay que hincar un poquete los codos…(que además, escribir en inglés cuesta como cuatrocientas veces más…aunque hace que trabajos sobre la aplicación e interpretación del Tratado de Viena en Polonia, resulten algo más interesante). 
Peeero bueno, a lo que iba, que a una la lían bastante fácilmente, y me vi el martes (y también el domingo) bien dispuesta a unas cervecitas y unos bailoteos.
Total, que fuimos a cierto lugar llamado R. (No desvelaré el nombre, por si alguno de los sujetos protagonistas sabe castellano y viene a buscarme. Que con esta suerte que tanto me aprecia, toda precaución es poca). Todo fenomenal…hasta que cometí la ¡Oh cielo santo!  infamia de bailar con un vaso (de plástico) en la pista de baile. Con las buenas formas que caracterizan a los de seguridad polacos, me dijeron que me saliera (eso creí entender al escuchar Przsjhejhssshsh pZhs shsp y su dedo señalando unos sofás). Y al cabo de un rato, pues volví a la pista (vale, un poquitín puñetera, pero veréis que no para tanto). Y ale, del brazo hasta la p*** calle campeona.
Y en la calle me quedé.
Pero como mis queridas C. y M. (de ahora en adelante, mis salvadoras) seguían dentro, hice por volver a entrar. Como sabréis los que me conocéis, mis dotes persuasorias son más bien nulas, y casi siempre consiguen el efecto contrario…Pero bueno, que no me puse farruquilla ni mucho menos. Y a la que abro la puerta……

¡¡¡¡¡¡FFFFFFFFFSSSSSSSSSSSSHHHHHHHHHHHHHH!!!!!

Gaseada a base de gas pimienta, a muy mala idea. Ni mis gafas de aviadora pudieron frenar el desastre.

Y así, como una vulgar delincuente, me vi en la calle retorciéndome de dolor. Si digo que ha sido uno de los mayores dolores de mi vida, no exagero (si no, preguntádselo al hermano de lenfant terrible P. que solo con pulverizar un poquete el aire, dejó a un amigo sin sensibilidad en el labio) Sin poder ver absolutamente nada y con la cara ardiendo, no se me ocurrió otra cosa que coger a tientas la nieve de la calle y echármela a la cara , lo cual, no sabía yo, hace que pique todavía más!! Total, que esa era yo: una chica maldiciendo, cogiendo nieve de la calle en la puerta de una de las discotecas más conocidas. Una imagen digna de ver.
Aunque, también es cierto, que podía haber cogido con la nieve alguna cagarruta de perro…(creo que eso no ocurrió, aunque tampoco lo sé a ciencia cierta).
Tras minutos de sufrimiento indescriptible, llegaron mis salvadoras M. y C. que enseguida llamaron a la policía y a la ambulancia (número de emergencias polaco: 112). Una vez pude abrir los ojos (temporalmente) , hablé con las policías para denunciar lo que me había parecido una agresión desproporcionada (me salió la vena jurista). Y, cual es mi sorpresa, cuando me dicen ¡Pero niña, que eso es una práctica habitual!  Ale, arreando.
Momento surrealista cada vez
más frecuente...

Luego fui escoltada por mis salvadoras a casa, donde no pude aguantar más (había vuelto a dejar de ver) y me puse agua, crema y todo lo que estaba a mi alcance. Ahora lo veo desde fuera, y parecía una de esas escenas en que quieren apagar un fuego y acaban corriendo con el culo ardiendo. Pues así.

Conclusión: si venís a Polonia, cuidadito con no decir lo que os dicen los amables porteros y vigilantes de discoteca, que suelen ser 4x4 y no se andan con tonterías…

Y ahora, pues cuando voy a la biblio siempre hay alguien que me dice:  Oh! ¿Pero dejan entrar a delincuentes? Cuidado a ver si van a tener gas pimienta…  


¿Algo más? Pues sí.
Hoy resulta que el dueño del piso al que se supone que vamos dice que una de las chicas que está viviendo ahora, se quiere quedar hasta marzo. Por suerte le hemos llamado a diez días de tener que mudarnos, porque ni quiero pensar la cara que se nos hubiera quedado el 1 de febrero al llegar con todos nuestros bártulos…
¿Y ahora qué? Pues a saber, porque el contrato no era muy digno de ese nombre y este hombre es de lo más informal que he conocido. Pero nos ha comentado gente que vive en ese mismo edificio que el tío es así, pero que merece la pena y que pueden pasar dos o tres meses y no te pide la mensualidad, y a veces hasta se olvida…
Mañana volveremos a hablar, que dice que igual hay solución.
Pero de momento a nosotras, que ya estábamos trabajando en el borrador de la Constitución de la República Asamblearia de Las Panis, nos ha dado un vuelco el corazón!

                Pero bueno, esto de vivir en Polonia al final cura de espanto.  Las autoridades siguen siendo realmente estrictas, la Unión Soviética realmente odiada , la gente realmente alcohólica y algunos jóvenes realmente libidinosos…
Y es que, resulta que en una de mis discotecas preferidas, Jerozolima, se organizan orgías todas las semanas. (Y no, no es por eso que es mi favorita!….En serio, no tenía ni idea de eso hasta hace dos días).  Y orgías de verdad, no en sentido figurado.
La primera reacción es ¿Pero eso es legal? Pues sí, pues sí, lo que no es, es muy común, pero aquí te puedes esperar de todo.
De momento reconozco que solo me lo han descrito, pero me da que no seré capaz de pasarme ni siquiera para echar una ojeada. Pero bueno, si alguien más va, que me lo cuente…


                En fin, por hoy ya he contado suficientes cosas surrealistas.
Os mantendré informados.




Pd. Por favor, si alguien me está haciendo vudú, que no me haga sufrir más desgracias!

Pd2. Número de emergencias en polonia: 112  (el mismo que en España, pero te contestan señores polacos que con suerte, se enteran de algo en inglés)

Pd3. Pese a todas las lamentabilidades,¡me encanta Polonia!

martes, 15 de enero de 2013

Mini-entrada namber tuenti seven: Oda a los quitanieves



Nada, hoy sólo quería rendir un pequeño tributo una gentecilla que aquí en Varsovia resulta indispensable: ¡Los quitanieves!

Los hay un poco por todas partes, y revisten todas las formas posibles: desde enormes camiones hasta personillas avitualladas con simples palas y tierra (con sal), pasando por carricoches (me encanta esta palabra!) y máquinas que parecen cortacésped...

Hay que reconocer que si no fuera por ellos, la vida sería muuuucho más dura (por no decir casi imposible) en esta nuestra querida Polonia, así que.......¡gracias majos!



Nieve en montoncetes.



jueves, 10 de enero de 2013

Entrada namber tuenti six: Varsovieteando versión 2.0.


Ya estoy en mi Varsovieta querida!

Y la verdad…es que no hace tantísimo frío como esperaba!! Pero bueno, tal vez sea porque voy por la vida pertrechada con toda la artillería pesada: dos pares de guantes, botas de esquí (aguantan hasta -20º), camiseta y mallas térmicas, pasamontañas… ¡Para que no se diga que no he vuelto con la lección aprendida! No más manos quemadas por el frío, no mas piececillos insensibilizados!

El "cielo azul" de Varsovia
Y es que para esta aventura varsoviana episodio II, he decidido aprender de los errores. Errores que voy a transcribir para aquellos que no son como yo, que aprendo a golpes, y preferís que alguien os avise:

En primer lugar, todo Erasmus que se precie, debe hacerse con un utensilio esencial: auriculares inalámbricos.  Ahora que los tengo, voy hasta al baño con ellos, no digo más. Y es que si vives la desventura interesante experiencia de compartir habitación, no puedes pasar sin ellos…y menos si convives con un ser adicto a los ruiditos. Puedes escuchar musiquilla o algún programa de televisión o lo que te apetezca sin estar amarrado al ordenador y sin molestar. Ayayay he descubierto la panacea universal…

Abrigo-Nórdico, ¡indispensable!
Aquellos que tengáis en mente un Erasmus en Polonia, o en su defecto en otra ciudad-congelador, os recomiendo que descartéis la estética y apostéis por lo práctico y calentito. Que sí, que los plumíferos impermeables son de las cosas más feas que se han creado, pero abrigan que da gusto. Decathlon tiene una variedad de cosas térmicas genial: calcetines, mallas, camisetas… Te los plantas debajo de la ropa y a la calle! Lo malo es cuando entras en los sitios recalentados: No sé si pasa de forma tan exagerada en otros países, pero aquí los lugares cerrados están a temperatura de ebullición.

Otra tonterieta más: para traerse cuantas más cosas mejor sin facturar, es buena idea embutir todo lo posible en la maletilla de mano reglamentaria. Se puede ser muy cenizo y tener muy mala suerte, pero rara vez la pesan. Al venir, yo creo que la densidad de mi maleta era mayor a la del iridio (sí, esto lo he buscado en la wikipedia). Otro truquillo, que me ha enseñado doña P. es colar un bolso bajo el abrigo. Sí, es bastante burdo, pero funciona: ni la azafata más quisquillosa se dio cuenta del bolsaco que coló en sus narices.
Si ni por esas, se puede recurrir a envíos de paquetes ( y que cuelen alguna lonchilla de jamón, ya que estamos) o pedir a la gentecilla que viene de visita que haga de mula.

Puré de calabacín (me quedan tropocientos litros
en la nevera)
                Un último consejillo, es no descuidar la comida sana y casera. Aunque después de estas navidades en casita, reconozco que es imposible alcanzar el nivel-madre, se pueden hacer platillos decentes y no recurrir a precocinados plagados de conservantes. Que sí, que hay días que no apetece cocinar, pero para eso están los tuppers que se dejan preparaditos los otros días en que te sientes más maripuri. Calditos y sofritos son fáciles de hacer y quedan muy resultones. Poniendo cualquier verdura a cocer consigues puré + caldo para otro día, ¡2x1 señora! Además echando carne y garbancillos se puede hacer cocido. Y con lo que sobra, arroz al horno suavecillo! Esto último lo tengo que probar en el horno del pisete. Va a echar humo!

En fin, de momento no se me ocurre más que aconsejar. Pero puedo contar algunas de las cosillas de las que te das cuenta tras el paréntesis de vuelta a casa por navidad:

                Lo más impactante, es el aguante con el alcohol que un cuerpo de un sujeto Erasmus puede desarrollar en sólo tres meses. Increíble. Dejar a todos tus amigos doblaos sin que hayan si quiera rozado tu ritmo, es una locura.  Lo de los chupitos de vodka a mansalva hace estragos… Además, me consta que, sorprendidos por la variedad de bebidas espiritosas que hay en España (no sólo Żubrówka!), más de uno hemos hecho mezcolanzas bonitas, y hemos aguantado como campeones.
Aaayayay voy a echar de menos las tardecillas de cañitas y tapas…

Biblioteca de la UW: aquellos que vais a Humanidades abarrotado...
¡Morid de envidia!
                Otro fenómeno a tener en cuenta y del que debemos ir haciéndonos a la idea es la depresión post-erasmus. Me consta también que la mayoría de los erasmusetes que hemos vuelto por navidad, nos hemos visto envueltos en una mezcla entre morriña por echar de menos nuestra nueva vida y alegría por el reencuentro con la vida de siempre. Y es que allí se echa de menos lo de aquí , pero aquí también se añora lo de allá. En fin, tomaremos estas navidades como un recordatorio de que el Erasmus no es eterno y que debemos aprovecharlo bien, bien!  Y es que en tres mesecitos se crea una pequeña familia con la gente que te rodea. Nuevos puntos de vista, nuevas formas de ver la vida y muchas orejillas dispuestas a escuchar y ayudar. No paro de recomendarlo, pero de veras merece la pena: no sabría decir qué, pero algo cambia dentro de ti , te sorprendes y descubres facetas inesperadas.

                Volver de nuevo es también un buen momento para redescubrir la ciudad. Hoy por ejemplo, he decidido cambiar mi ruta de casa a la universidad. Si antes pasaba por delante del Tribunal Supremo, del palacio Krasiński (sede de la Biblioteca Nacional) y del palacio presidencial, ahora puedo curiosear el edificio de la Ópera Nacional, el palacio Jabłonowski y el enorme parque Saski… ¡Ah! ¡Y no me he perdido!

Y por hoy, creo que ya está.
Bueno, última cosa: coged libros de casa, que se echa mucho de menos una buena lecturilla en castellano (u otra lengua conocida) antes de dormir…y el e-book es práctico pero no es lo mismo que un buen ejemplar con sus hojas que garabatear!
Me voy a ver una peliculilla, que me lo merezco después de un día de estudio intensivo! (y los que quedan)


Pocałunki i uściski!


martes, 8 de enero de 2013

Entrada namber tuenti faiv: Navidades al solete


Últimas horillas ya en casita… y he de reconocer que ahora me entra un poquete de congoja. Y es justo ayer me di cuenta de lo preciosa que es también Valencia, en la que he vivido ya 22 añetes. Con su solazo y sus casi 20 grados de temperatura, sus terracitas, sus arrocitos con bogavante, su albufera, sus calles de la paz y caballeros, sus barecitos…me ha vuelto a enamorar!  Pero bueno, que Varsovia no se ponga celosa, que también es increíble, aunque últimamente está un poco fría conmigo…
L'Albufera
En fin, lo bueno si breve dos veces bueno. De todas formas, podemos hacer un Erasmus en Valencia el año que viene! (aunque también está Guanajuato intentando seducirme...).
Estos días han sido de conciertillos, cenorras, risas , cerveceos y mucho, mucho parloteo. Muchos reencuentros y planes, muchas ganas de hablar y enseñar mi Polonia a todo el mundo. Además con mi pisete-comuna que tendré en febrero, todo el que quiera tiene un huequecito bajo nuestro techo, y unas cuantas guías locuelas dispuestas a hacer buenos tours por Varsovia.
Conciertete burjassotero
Como comentaba con mi queridisisima P. , este nuevo año se plantea bastante culturetilla (vamos a mirar el programa de la Ópera, del Ballet y de todo museo varsoviano…) y también bastante viajero. Como ya tenemos Polonia dominada (a lo tonto, hemos visto casi todas las ciudades dignas de ver) y ahora en invierno ir a los parques naturales es una locura, planearemos visitar otros países circundantes (Sí señores, esto es Erasmus). Alemania, Noruega, Austria, Rusia, Dinamarca, Budapest….preparaos que vamos!! (Es que me han regalado un mapa de Europa por Reyes y no doy abasto con tanto país por conocer).
Pero bueno, ahora en enero un buen intensivo bibliotequero , que también hay que hacer algún que otro examencete y estimular un poco el cerebrillo. Si me buscáis, estaré en la sala de la biblio con el techo de cristal (la que se parece a la sala de Harry Potter, según T. y A.) resoplando porque no me da tiempo a abarcarlo todo…

Solete valenciano,te echaré
de menos!!
La verdad es que parece que hayan pasado siglos, sobre todo por la intensidad emociones vividas, pero en realidad solo he pasado dos semanitas aquí en la terreta. ¡Y suerte que pude llegar! Y es que el sábado 22 de diciembre, siendo yo la última de todos los varsovianos que volvíamos a casa por navidad, y cuando estaba ya en la cola de la puerta de embarque…dijeron que el avión no salía! Después de dos o tres horas de incertidumbre y rozando la inanición (en la mierda de duty-free del aeropuerto de Modlin –el de los pobres, según pani A. – no hay más que vodka y algún cutre-sandwich frío) , nos dijeron que nos llevaban al aeropuerto de Łódź, a unos 40 km de Varsovia (casi ná), que la pista de aterrizaje estaba rota. Pues ale, a coger las maletas y meterlas en el autobús, para volver a sacarlas porque justo la de delante de mi había ocupado la última plaza, subir al otro autobús. Lo que faltaba, después de 6 horacas de retraso, fue que en una parada de 5 minutos para ir al váter, un grupo de chinos salió en bandada a comprar comida caliente y tardamos unos 20. No tuve que saber polaco para entender las maldiciones que les soltaban desde dentro los demás pasajeros.
Unas 8 horas después de lo previsto, llegué por fin a Barcelona, que es donde voy a estar en un ratito de nuevo!

En fin, nuevo año, nueva vida, positivismo renovado.
Deseo muchas sonrisas a todos, que de eso se trata.

Biquiños!!

jueves, 20 de diciembre de 2012

Entrada namber tuenti for: Wesołych Świąt !!!


Bueno, bueno, por dónde empezar…
Estas últimas semanas han sido tan surrealistas y locas, relajadas y festeras a la vez y tan tan llenas de cosas nuevas, que  no se qué contar primero.

En fin, creo que empezaré con la lunática visita de mis primuchis A. y T. …que tiene guasa de principio a fin. Y es que resulta que el viernes por la mañana, estaba yo ya con un pie en la biblioteca para terminar un trabajito apasionante sobre la propiedad en el código civil polaco...cuando empiezo a recibir cientos de llamadas de números españoles. Por supuesto, me puse en lo peor (debería mirarme eso de ser tan paranoica tremendista). Pero al final, pude coger una llamada y ¿Quién contesta? Pues la señora T. diciendo que está en la estación central. ¿Qué estación? –pregunté- ¡¡Pues la de Varsovia!!-respondió ella como si fuera lo más normal del mundo. Después del shock inicial (no me podía creer que se me hubiera olvidado que venían) cogí un bus y fui para allá. Mientras tanto, notaba el peso de la familia pensando en mi como la prima desalmada que se olvida de sus familiares en la estación. Finalmente, resultó ser un lapsus en las comunicaciones… me quedé más tranquila y pudimos iniciar el locuelo fin de semana.
Lo primero, encontrar un lugar donde dormir a las dos mozas, porque como las esperaba para el lunes, no reservé sitio en mi residencia. Maletas p’arriba, maletas p’abajo en busca de un techito en la fresquita Varsovia (les recibió con la agradable temperatura de -13 gradetes…).
Miedo: representación
gráfica
La idea inicial, fue el hostal Oki Doki… yo creo que casi todo Erasmus que ha llegado a Varsovia en busca de piso, ha pasado por ahí. (está muy bien de precio y el ambiente es genial).
Pero, en nuestra serie de catastróficas desdichas, estaba escrito que no podíamos encontrar solución tan rápido. El hostal estaba completo…pero nos dieron la dirección del Hostal Camera. Supusimos que sería similar, así que allá que fuimos.
Después de subir en un ascensor digno del pasaje del terror, con ruidos más que sospechosos, y atravesar el vestíbulo con su guardia dormido, a lo película, llegamos al recibidor del hostal.
Bueno, pues como que igual, igual que el Oki Doki no era. Parecía más bien la versión cutre del Hostal de la peli Hostel (en realidad no he visto esa película, pero me imagino que el lugar debe ser más o menos así). Además, para más inri, la habitación que les tocó a mis primas fue ni más ni menos que la “Terror Room”. Edredón sucio, chanclas malolientes, botes vacíos…esa era la vista desoladora de la habitación, decoradita con calaveras y posters horrorosos. Es cierto que en Polonia los hostales no son para echar cohetes, pero este es de lo peorcito que he visto. A regañadientes, dejaron sus mochilas y nos fuimos a dar una vuelta.
Paseamos por Nowy Świat, la enorme Plaza Piłsudskiego, el Stare Miasto (Ciudad Vieja) decoradita de navidad con su árbol… Y por la noche, echamos unas cervezuelas en uno de mis sitios favoritos, el pub InDecks (está siempre lleno de gente de lo mas variopinta, y un día puedes encontrártelo repleto de rockabillys, otro de punkis, otro día heavys…). No se en qué mala hora se me ocurrió contar una historia bastante escalofriante (pero cierta) de una chica a la que se le metieron en el coche en un bosque polaco. Nada más terminar, me dijeron que ni en sueños se quedaban en el hostal del terror. Así que buscamos otro lugar seguro para pasar la noche, que si no, me las veía haciendo guardias durante la noche, armadas con una sartén…
Bazar NaKole. Eastern Europe style!
Al día siguiente, sacaron sus cosas de aquel antro, dejando como última imagen un polaco gordinflón viendo la tele con el cinturón desabrochado…sublime.
Y después, pues paseete por mi adorada Praga! Toda la gente aquí les preguntaba si ya las había llevado por mi zona mugrienta preferida.¡ Por supuesto! ¡Tsé! Es que la gente no aprecia el encanto de esta zona. Estuvimos en uno de mis super-mercadetes callejeros, luego comimos en el mikbar (of course) y luego estuvimos de localillos culturetas-bohemios-underground.
Y el domingo, pues al Bazar NaKole: totalmente recomendable. Encuentras desde acordeones hasta uniformes militares, pasando por cuberterías de plata, teléfonos y todo cachivache habido y por haber. Yo no me pude resistir a una pipa que llevaba mi nombre…
Comilona en un Indio (la noche anterior, cenamos sopa Phó en un Vietnamita, que aunque no lo parezca es típico en Varsovia) y descubrimiento de fenómenos en el Museo Copérnico. A mí y a mi espíritu infantiloide nos encantó ese museo: tocar instrumentos, hacer experimentos, hacer el mono… Disfrutamos como enanas.
La verdad es que la visita fue una carcajada 24 horas seguidas: entre las fotos que les sacaban los polacos a mis primas, las risas que soltaban al mirarnos y las historietas de himnos valencianos, dedales, Síndromes de Diógenes y dedales…
Me dio mucha penita que se fueran, pero bueno, en nada tenemos cenusca primulesca en nuestra terreta!
Praga.

La semana anterior, fue bastante poco erasmusera (al menos para el estándar Erasmus que se lleva), pero a mi me encanta… Fuimos casi todos los días a ver películas de un festival sobre derechos humanos (gratis!) y resultó muy pero que muy interesante.
Por ejemplo, descubrimos que en Irán utilizan falsos testimonios, y confesiones forzosas,  no ya para inculpar a la persona, sino para hacer creer a la opinión pública iraní (las confesiones son públicas) que un determinado grupo de personas críticas con el régimen , son terroristas…
También supimos que en 2009 el parlamento de Uganda intentó promulgar una ley que criminalizaba la homosexualidad y la penaba incluso con la muerte…
Ah! Y también descubrimos que los polacos tienen un sentido del humor muy pero que muy extraño: se ríen a carcajadas con unas cosas rarísimas. Estuvimos viendo unos documentales de propaganda en EEUU de los años 60, los polacos no podían contener la risa…nosotros nos mirábamos con cara de póker…
Despedidas!
Esta semana pasada tuvimos también super cenorra en casa de P. , preparada por V. el cocinitas. (las tortas de manzana, lo mejor…tengo que pedir la receta!) y cutre-velada en el KFC. (con el frío que hace, aunque quede cutre, es cuestión de supervivencia entrar en un sitio abrigado aún no pidiendo nada para cenar…)

Y estos últimos días...pues ya de despedidas y de comprillas navideñas. El martes macro cena de navidad con su correspondiente Remont después (pagas 10 zl, unos 2,5 euros…y tienes barra libre de cerveza), mercaditos, coladas para dejarlo todo limpito...

Y ahora, una gran, gran , gran,  gran noticia:

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NOS VAMOS A VIVIR A UN PISOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!

Siiiiiiiiiiiii señor! Bye bye residencia! Bye bye escuchar el skype 5 horas seguidas! Bye bye toallas en la cocina! Bye Bye enviar mensaje si voy a llegar tarde por la noche!!

Y no solo es un piso, es el piso de Las Panisssssssssss!!!
En realidad, miedo me dan las locuelas de Pani C. , Pani M. y Pani A. … Bueno, en realidad no, vamos a tener un piso bien apañado, con nuestras cocinitas, nuestros días de pelis…
Además, vivimos en el centro de la capi, osea! En una de las mejores zonas y con un sitio de desayunos al lado….que va a ser difícil resistir la tentación. Lo que nos falta, es saber dónde está el Biedronka más cercano, y felices como unas castañuelas!!

En fin, ahora voy a terminar de lavar unos calcetinillos, fotocopiar unos libros de la biblio para estudiar en navidad (sí señor, sí), y hacer unas últimas comprillas…
Me apetece volver unos días a mi querida Valencia. A. y yo contamos ya los días para ir a los 100 montaditos y al Standby, para bailonguear como no está escrito y para ponernos bien bien al día. Además, reencuentro con las franchutas A. y M. , con la húngara M. , con los primix P., R. y A.,  con la pedorra de P. , con mis siempre compañeras P. y LL. …
No sé si tendré o no coche (se escachufló antes de irme), pero en nada me veréis correteando por aquellas tierras.

A los de aquí….¡Nos vemos el año que viene!

Wesołych Świąt!!!!!!!!!

Pd. Menudas ganas de vivir con vosotras paniiiiiiiiiiiis!!! 

martes, 11 de diciembre de 2012

Entrada namber tuenti zrui: Hígados y fríos polares


Pues nada, ha llegado ya el calorcito a Varsovia…

Hasta -13 hemos llegado ya… ¡y bajando! Estamos pensando en quedarnos a vivir en el congelador, que se estará más calentito.
La verdad es que es bastante extrema la temperatura esta: las orejeras y los gorros aquí no son por moda, son por mera supervivencia. Y aún con mallas térmicas, tropocientas mangas, botas de suela aislante y demás uniforme inuit…hace un frío mortal.
El otro día, que pretendíamos pasear por la ciudad, acabamos corriendo de sitio con calefacción en sitio con calefacción para poder aguantar. Ea.
Mi parquecito
Aquí, en Varsovia, “la ciudad sin tardes” como dice la locuela de P.Pas, lo de salir a dar una vueltecilla, como que no: ahora lo suyo es quedar en una cafetería, tomar un café bien calentito y pensar en el próximo sitio al abrigo al que ir. Cafeterías, cines, teatros,…se deben forrar. 
Hablando de teatros, con las ganas me he quedado de ver El Cascanueces en el Gran Teatro de Varsovia… al parecer tiene exitazo y ya no quedan entradas. Bueno, a la próxima no se me escapa! Hay también obras de Teatro y algunas Óperas (muy cultural Varsovieta), pero ya tenía yo en mente el ballet, y tampoco voy a ir por ir! Ya el año que viene.
Por cierto, la Galería Zacheta un poco decepcionante: una escultura/montón de mierda y un vídeo sobre hippies cristaleros… y au. La exposición en el Instituto Cervantes, bastante bien…además hace mucha gracia entrar en un micro-mundo en el que puedes cotillear conversaciones ajenas…¡¡¡porque las entiendes!!! En 10 días, que vuelvo a Valencia, podré de nuevo salir a la calle y no estar aislada, y podré dejar mi cara-de-póker-no-entiendo-un-culo… La cosa es que ya le estaba cogiendo el gustillo. Además, sigo fingiendo que me entero de lo que me dicen, y la verdad es que se me da cada vez mejor…!

Bueno, aunque el otro día, por dármelas de lista y pretender entender la carta del milkbar esta vez el de Praga, al lado de la plaza Wileński (que por cierto, será una de las estaciones de la segunda línea de metro de Varsovia. De ahí las macro obras tan molestas que hacen dar una vuelta de media hora para cruzar una cochina calle…).
Acabé comiéndome a regañadientes un trozo de hígado encebollado. Mmhmmm. (horror!)
Aunque debo reconocer que al final hasta le cogí el gustillo. Y es que aquí, por mucho que intente cocinar de forma decente, estoy echando de menos hasta el arroz con bogavante (odio el marisco) y las lentejas!



Y nada, estos días mucha biblio, que durante el Erasmus también se estudia (sí…sí…). Presentaciones orales (en inglés), trabajos en los que te tienes que sacar ideas de la manga porque no hay nada de jurisprudencia polaca en inglés…  Pero bueno, si se puede hacer un trabajito y con eso te quitas la asignatura, pues bienvenido sea, yo me invento los casos y hasta los juzgo si hace falta. Vamos, que estas navidades solo tengo que estudiar dos asignaturas (para dos exámenes orales) y el resto a trabajunear (aunque esto último al final acaba agobiando….porque para lo que se suele emplear una hora en castellano, en inglés se necesitan cuatro!).

¡Ah! Otra cosa, esta semana hemos descubierto que los copos de nieve…¡¡tienen realmente la forma con la que se dibujan!! (por supuesto, Pani C. esto tenía que ponerlo sí o sí ¡!) Yo creía que era como las estrellas o los corazones, que se dibujan así por hacerlos bonitos…pero nanay! ¡Menuda pasada!
Esta foto no es mía, pero a ver si mi super-cámara me deja
hacer algo así...
Ahora no paro de mirar como tonta los copos que se quedan en mi abrigo, no me canso. Y es que, tiempo, tengo, porque de momento no me resigno a viajar en autobús, así que sigo con mi hora y media diaria de paseíllos bajo el frío polar y la nieve (que moja más de lo que parece, la traidora).

Por cierto, mis compis me regalaron el otro día una, pan árabe y la otra, chocolatillos. Dicen que porque soy mu güeña y me porto muy bien. (Menos cuando llegas tarde algunas noches….ya lo tuvieron que apostillar). En fin, pero dentro de todo, con mi compi S. me llevo cada vez mejor. En unos días, hemos cogido confianza (ya me puedo cambiar de ropa en mi cuarto ¡Aleluya!) y vemos que pese a ciertas diferencias culturales, en el fondo, en el fondo, los humanos sentimos todos lo mismo: historietas de amor y desamor, ganas de recorrer el mundo, tristezas existenciales… Algún detallete es distinto, claro, pero hay mucho en común. Me preguntaba anoche si mi futuro marido tiene que ser de alguna religión en concreto. Yo le he dicho que no, que mientras me quiera y sea bueno y tolerante, puede ser budista, musulmán o pastafariano… Ella dice que en su caso sí, debe ser musulmán y además su familia debe aceptarlo, pero que comparte totalmente mi punto de vista…

En fin, voy a ordenar un poco la habitación, a hacer una crema de champiñones (ahora que P. me ha dicho que vienen de Chernobyl, me dan un poco de miedo, pero me los tomo igual) y a kickboxear un ratete!

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Entrada namber tuenti chú: más curiosidades, viajes y gafapastismos


Me he dado cuenta estos días de que hay dos ausencias imperdonables en la entrada de curiosidades:

La primera, es nuestro querido Biedronka: si queda alguien aquí que todavía no ha ido, no merece ser llamado Erasmus Polaco. ¡ Qué vergüenza!
Cutre-Logo de Biedronka.
El Biedronka es algo así como el Mercadona polaco. Se reconoce por su logotipo de mariquita (un rato fea) y por lo ultrabarato que se puede comprar ahí. La compra semanal o incluso quincenal puede salir perfectamente por 10-15 euretes (y no siendo rata, comprando hasta Yogobella de marca…). Además, acabo de descubrir que sí tenían leche, lo único es que estaba colocada en un lugar un tanto sin sentido: y es que una de las cosas de Biedronka es que puedes encontrarte unas medias al lado de una lata de judías, porque sí. Es un caos, pero se le coge cariño. Tienen también bolsitas de fresas congeladas, ¿quién puede resistirse a eso?

La segunda, son las sábanas enanas. En ningún hostal de Polonia he encontrado sábanas que cubran el colchón entero. ¿Alguien sabe por qué? Ni siquiera los propios polacos lo saben, pero algo falla, o los colchones son muy largos o a las sábanas les faltan centímetros (y ya puestos, les podrían poner gomas a las sábanas bajeras…)

En fin, aparte de estas cosillas, estos días después del viaje a Cracovia (que ahora luego cuento) he estado un poco más en casita: lo de dormir dos o tres horas para salir a las 6 de la mañana me mató. He estado hablando y riendo mucho con mi compi, que ahora se ha espabilado un poquete y hasta sale a ver mercaditos navideños por la ciudad vieja. Ahora que puedo estar de vez en cuando sola aquí, ¡hasta la echo de menos! Y es que, aunque el otro día me despertara a las 5 de la mañana para rezar con la luz encendida, la verdad es que le tengo mucho cariño. Tiene un palique de cuidado, ayer me contó tooooda su historia familiar, y la verdad es que me lo pasé bomba escuchando que su padre compra la comida por toneladas, y su madre no sabe qué hacer con kilos y kilos de melones, o pescado…

Igual este fin de semana nos vamos las dos a un concierto en el Stare Miasto…
Varsovieta nevada y navideña
Y mañana, haré otra de mis salidas de descubrir rinconcillos de Varsovia. La semana pasada fui al museo de arte contemporáneo de Lazienki (rarete de narices…), mañana supongo que iré a otro que se llama Zacheta, también de arte contemporáneo, pero menos. También al Instituto Cervantes, donde hay una exposición de Ramón Gómez de la Serna (si alguien no ha leído sus Greguerías, se lo recomiendo) y luego igual a una casa okupa en la que organizan actividades culturales. Los museos del poster y  de la caricatura me los dejo para los días gratuitos (tampoco es cuestión de pagar por pagar).
Otras de las cosas por hacer son ir a patinar sobre hielo (al parecer han puesto una pista al aire libre al lado del Palacio de la Cultura) y ver la Noria. Me hace mucha ilusión lo de patinar, supongo que demasiada película….
Otros de los museos que algún día veré son el de Copérnico y el de la técnica. Muy científicos ellos.
Ah! Y también la ópera y el ballet en la Ópera Nacional!  (Vale, ya paro de culturetismo, que mis gafotas se están transformando en gafapasta ya….)

Cracovia, Kraków, muy bonita. Y eso que iba yo ya de sobrada diciendo: Bah, he visto tantas ciudades polacas que ya nada me puede sorprender…
Pues ¡zas!...toma ciudad preciosa.
Ayudó también llegar a la plaza principal y que estuviera repleta de puestecitos navideños, con adornos, olor a chocolate…y una banda tocando música judía/gitana/polka (no se describir esa música, pero la ADORO). 
La catedral que hay en el palacio de la colina es un poco una amalgama de cosas bonitas, pero tiene su encanto. Además, recomiendo a quien vaya que entre y busque a un Cristo vestido con un tutú que para más surrealismo tiene detrás un santo bailando el Gangham style (lo juro!).  Pondría una foto, pero el google no es tan potente como para encontrar eso… (y estaban prohibidas las fotos). Quien vaya y no sea un rata como nosotros, puede pagar por ver muchas más cosas. Nosotros nos limitamos a mirar lo que fuera gratis y con un pedo (cortesía del señor G.) nos marchamos de aquel lugar santo.
También hay en Cracovia muchas muchas Sinagogas (también de pago) en un barrio judío con mucho encanto.

Y al día siguiente (después de una ya tradicional noche de bebercio y tonterías varias) fuimos a Auschwitz. Sinceramente no estaba yo muy por la labor de ir… pero finalmente pensé que al menos una vez hay que ir, que los que han estado lo recomiendan.
Se sale de allí con una sensación de pesadumbre difícil de explicar. La visita, dividida en dos partes, transcurre de tal forma que cada vez es más difícil no sentirse abrumado por el horror que llegó a ocurrir allí.
Finalmente, creo que me equivocaba, tampoco es cuestión de morbo, sino de memoria. Como dice Galeano, debemos evitar que las tragedias se [repitan] como tragedias…


Pues nada,  ahora en un rato voy hacia clase de polaquillo con P. , que somos las dos la mar de responsables y trabajadoras.


Pd. Ha aparecido de la nada un parque nuevo enfrente de mi residencia…