lunes, 25 de febrero de 2013

Entrada namber zerti for: El baile del mono


Lunes por la mañana, en la cocina, viendo vídeos de Salvados y Fort Apache
Se está convirtiendo en un clásico.

Aquí estoy, recuperándome de las agujetas de ayer, que fui a mi primera clase de Zumba (merece la pena sólo por ver a mis amigulis saltando de un lado para otro)… Y es que, por primera vez en mi vida, me he apuntado al gimnasio! Y estoy yendo con una buena frecuencia…sí, sí…! Supongo que al principio, tiene su gracia lo de probar todas las máquinas, a lo parque de atracciones, la cuestión será seguir… Pero lo conseguiré!

Y bueno, además de cultivar el cuerpo estos días de retomamiento de clases, también la mente estoy alimentando. Algunas asignaturas, pues no pueden ser divertidas ni aunque lo intenten (Derecho Tributario, siempre serás un tostón, hagas lo que hagas) pero otras prometen muchísimo. Que un profesor empiece diciendo: “Os aviso, en esta clase haréis mucho trabajo sucio, preparaos para mancharos las manos…de sangre” …sinceramente, motiva mucho a seguir. Resulta que es la clase de estudios forenses y criminología, y este profesor la enfoca de forma práctica. De hecho, comentó que hay una cierta Granja de la Muerte,  en la que se reproducen escenas del crimen (con sangre de cerdo, tampoco hay que pasarse) y los estudiantes tienen que analizar qué ha pasado. Sí, Dexter total. De hecho, como trabajo, podemos hacer una comparación entre series de ficción y realidad.
El resto no es tan interesante, tenemos una profesora sacada de los 80’s , que echa espumarajos por la boca, una asignatura con dos profesores a lo Epi y Blas,… En fin, de todo se puede aprender algo.

No se cómo habíamos sobrevivido sin
nuestro plato estrella durante tanto tiempo.
¡Horno, te queremos!
Y qué más…pues esta semana, hemos vivido unas ocho personas en un apartamentito para dos, y la verdad es que hemos salido ilesos. Algunas veces lo de compartir cama ha sido un poco como jugar al Tetrix, pero ha sido divertido y ha merecido la pena. Además, han cocinado (y buenísimo!) para nosotras y hemos re-visitado la ciudad, comido en mil sitios y paseado mucho.
Hemos desayunado Naleśniki z serem en el milkbar, cenado sopa Phó, comido Pieroguis al Horno, arroz frito taiwanés (en realidad no es taiwanés, pero como lo hizo T. pues diremos que sí) …
Ah, y anoche hicimos cena de piso y nuestra compi C. preparó una tarta increíble con calabacín y queso feta. Hemos decidido que cada domingo, una de nosotras cocinará algo para todas las demás. Creo que nos lo curraremos bastante. Desde luego, empezar ha empezado con un nivel muy alto, así que estoy rebanándome los sesos para sorprender con algo bueno, bueno.
Por una parte, un arrocito al horno pinta requetebién, pero creo que tendré que practicar antes de ofrecerlo al público, que envenenar a los comensales no está muy bien visto…
O si no, pues también tarta de espinacas con salmón, coca de cebolla (M. style) … En fin, ya lo ilustraré con una foto!

Comiendo halušky , plato eslovaco
preparado por L.
Y en otro orden de cosas, pues vamos adoptando un horario de salir más habitual. Es que antes, con la vida de residencia, a las 22.00 sí o sí teníamos que estar saliendo. Ahora que hemos ascendido, tenemos soirée en casa día sí día también, y desapalancar a la gente cuesta tanto que hasta la 1 o 2 a veces no salimos…
Estos días hemos intentado (sin éxito) pasarnos un poco por las fiestas de integración de la ESN…pero están siempre taaaaaaan llenas, que acabamos por ir a otros sitios.
Al final, nosotros solos bastamos y además es más divertido hacer el baile del mono  en familia que delante de un numero demasiado elevado de desconocidos. Entre nosotros ya la confianza va siendo desbordante.

Y eso, este miércoles iremos a patinar sobre hielo, y pendiente tenemos ir al cine  ver alguna película en inglés.  Ah, y el trineo! (lo malo es que ya están subiendo las temperaturas, y hay cada vez menos nieve).

Do widzenia!

lunes, 18 de febrero de 2013

Entrada namber zerti zrui: Zakopane


¡¡Jelooou!!

Ya de vuelta del viaje más improvisado, pero con mejor resultado del mundo mundial! Y sanos y salvos!  Y es que, estas vacaciones de fin de semestre (hombre, esta vida de estudiante es agotadora, nos lo merecemos!) nos hemos ido al sur de Polonia, a los montes Tatra, a despeñarnos por laderas y subir montañas en zapatillas de calle, básicamente…
Sí, parece un poquito exagerado (un poquito) pero la verdad es que se acerca bastante a la realidad. Resulta que el día anterior a irnos, formamos un grupete bien majo de gente y decidimos que teníamos que las montañas polacas no se podían quedar sin surfear: sin hostal reservado hasta el mismo día, y sin saber siquiera qué medio de transporte elegir, nos lanzamos a la aventura (por supuesto, también sin ropa de esquiar).
Pero muchas veces, lo improvisado sale todavía mejor que lo planeado, así que acabamos en un hostalito la mar de agradable (Target Hostel) en Zakopane… y aunque tuvimos que acabar durmiendo a lo comuna compartiendo camas y ronquidos, estuvo muy divertido. La ropa de esquí, pues pensábamos alquilarla allí, pero resulta que no alquilan, así que a mojarse el culo con cutre-mallas térmicas/pantalones vaqueros… (ahora es cuando las madres se echan las manos a la cabeza) Lo que sí que se alquila, y a un precio de risa, son las tablas/esquís y botas: 7,5 euros al día los esquís y 8,75 la tabla de snow. El forfait para todo el día, son 20 euretes.
Y una vez pertrechados con todo, ale, a lanzarse a lo kamikaze por las montañas… Ahora lo pienso, y un poquillo inconscientes sí que fuimos, al tirarnos, la primera vez que nos subíamos a una tabla, por pistas rojas….y sin tener ni la más remota idea de cómo parar! Para que os hagáis una idea, cada vez que llegábamos al final de la pista, usábamos el método del guacharrazo para frenar…
En fin, que lo pasamos bomba y acabamos con las rodillas como las de niños de cinco años, lleeeeenas de moratones y el culo de mil colores, por ir espanzurrándonos por laderas y remontes…pero felices como perdices!
                Otra de las cosas que aconsejo al ir a Zakopane, es visitar Morskie-Oko: hay una buena caminata por el bosque hasta llegar a un valle con un lago (ahora helado), y el paisaje es una delicia. Para mí, que soy de disparo fácil, fue un no parar con las fotos…que se hacían solas. Montañas blancas llenas de pinos nevados, cascadas congeladas, riachuelillos cristalinos…
Ahora eso sí, de ir, que sea tempranito, que a nosotros, el grupo de vamos a dejarnos llevar, se nos hizo de noche en la cima y finalmente nos quedamos en el único albergue que había (en el que no había sitio, pero falló un grupo de 5 personas y allí que nos metimos 9). La verdad es que fue la decisión correcta, al día siguiente pudimos regalarnos la vista con el amanecer en la montaña. Y aunque no pudimos cenar por la noche (de todas formas, llevamos cantidades ingentes de pizza que nos sobró el día anterior, y nos las fuimos comiendo durante la ruta) por la mañana nos pegamos un buen desayunaco:  lo mejor, los Naleśniki z serem. Supongo que ya habré hablado de este ultra-postre (seguramente, porque ya roza la obsesión): son deliciosísimas crêpes rellenas de requesón y con nata y azúcar por encima (¿Calorías? ¡Paparruchas!).
                Y después de un viaje de improvisaciones y comilonas, el grupo con la variedad más escasa de nombres (tres personas llamadas Andrea en un mismo grupo, una canadiense, una española y la tercera italiana y además, un chico) nos volvimos a nuestro tren express, cuyo conductor parecía poseído por importantes dudas existenciales (el tren iba cambiando de sentido a cada segundo), camino a casita de nuevo.

                Hoy han vuelto a empezar las clases. Esta mañana, iba yo con gran entusiasmo…hasta que me han hecho presentarme delante de todos mis queridos desconocidos compañeros y el nivel rojo-tomate ha llegado a niveles extraterrestres. Pero bueno, han estado interesantes las dos clases de hoy, aunque en la segunda he estado más cotilleando un blog sobre el estado moderno que escuchando un rooooollaco que ya se me de memoria sobre herencias, legítimas y demás cosas absolutamente interesantísimas (que sí, que siempre digo que todo tiene su interés, pero no la centésimoquinta vez que te lo cuentan…).
                Estas semanas, pues de reseteo estudiantil, de trineos (esta vez, con trineo, no bajando rampas a mil por hora directamente con el culo), patinajes sobre hielo y de descubrimientos púberos (de pubs, baretos y demás).

Uno de los nuevos fichajes, es el Plan B: un pub bastante artístico-bohemio, con buena música y sofacillos para charrar y filosofar a gusto. Hoy también he cambiado de ruta para volver y he descubierto unos cuantos milkbar y sitios estilosos. Menamorau de mi barrio.
Lo que deberíamos dejar ya es el cochino Remont con su veneno llamado cerveza. (en Praga los sitios son más molones…ahí lo dejo caer…)

                Y eso básicamente. Espero no haber dado demasiada envidia… y si la he dado, pues a ver si os animáis a esto del Erasmus, que mola cantidubi!

Miłość!


pd. parece que la historia de la chica loca de la pimienta se está haciendo famosa por estos lares...ya todo el mundo dice ¡Ah sí hombre, esa historia ya me la han contado!  Dentro de poco empezarán las exageraciones tipo " ...y pasó cuatro días en el hospital" o "no pudo ver en meses..."  Expectante me hallo.

sábado, 9 de febrero de 2013

Entrada namber zertichú: exámenes, residencias y vidas pisiles...


¡Hola hola!

Saludos desde mi cocineta (también conocida como cuartel general), lugar en el que estos días paso mayor parte del tiempo, en compañía de la otra pringadilla C.  Razón: dos trabajos por hacer y mucha, mucha procrastinación de por medio…
Pero no preocuparse, tenemos una buena banda sonora para animar ((500) Days of Summer), películas que ver (por enésima vez..ejem..) y mucha tontería encima.
Para ser sinceros, este cuartel general está empezando a degenerar: hay un olor agrio de procedencia desconocida, que nos acompaña día y noche, y también una buena pila de platos, tazas (esto es lo más preocupante, por ser bebedoras compulsivas de té) y cachivaches…
Pero bueno, en breves me subo a nuestro piso de arriba (vamos a tener algo así como un dúplex) y una vez se libren de aquí la okupa, todo quedará más humanizado (ahora mi armario es el hueco entre la cama y la pared…).

Estudieting time... ¡Final countdown!
Por cierto, esto del piso, es una pasada. La verdad es que, cocina mugrienta y microondas explosivo aparte, la vida en comuna es muy divertida.
Además, se acabó eso de salir huyendo a las 22 cual cenicienta tempranera… Ahora hacemos cenillas pisiles - lenguas de pato incluídas (no están tan malas, saben a pollo blanduchillo) – y fiestuquis de pijamas… La verdad es que está muy bien esto de tener siempre gentecilla rondando por aquí (Y. tiene ya su cepillo de dientes en el baño)

Hay que reconocer que la diferencia piso/residencia es abismal. No se de donde sale la imagen de residencias con fiesta non-stop, pero desde luego ninguna de las que he visto lo cumplen. O son estilo comunista-añejo como Hera (lo siento, pero pelín cutre es…aunque se le coge mucho cariño) o más moderno pero con la actividad de una residencia de ancianos, como Zamenhofa.
También estuvimos el otro día en Sokrates, que está un pelín en el culo del mundo. Lo bueno, es que les resbala bastante que te quedes hasta las 22, hasta las 4 o que hagas ruido infernal…
Lo malo, es compartir habitación con cucarachas y ratas. (todavía no he visto cómo son las cuquis de aquí…aunque me temo que asquerosas y rápidas, cucarachas al uso, vaya). Pero hay que reconocer que tiene su gracia que las habitaciones sean al más puro estilo Cuéntame, con sus cuadritos de flores en la pared y su cama/sofá cutre-tapizadito…
                                                                        
Vistas desde nuestra casita.
Y hablando de cosas algo vetustas, el estilo de los estudiantes polacos al hacer exámenes: van más emperifollados que para una boda! Traje de chaqueta, mocasines, corbata… Al llegar a mis exámenes con mis uñas descascarilladas y mis botoncias, me sentí un poquillo trapera, la verdad. Pero bueno, a los Erasmus no se nos tiene en cuenta. Lo que me pregunto es qué me pondría si fuera polaca…porque si los chicos van trajeados (no llevan chaqué y monóculo, pero poco falta) las chicas van entaconadas y con las mejores galas. De hecho, no sé si hasta peinadas de peluquería, tengo que fijarme más.
Pero bueno, botas o no, la verdad es que no me quejo de cómo me están yendo los exámenes. Aquí se me ha juntado que el nivel de exigencia es más bajo, pa’ que engañarnos, con que me distraigo bastaaaaaante menos en la biblioteca y con que lo he cogido con unas ganas inusitadas (sí, de veras, hasta me interesa cómo se regulan las S.L. y las S.A…!). Supongo que el hecho de que sea en inglés, estimula: aún haciendo un trabajillo, se practica el idioma, que ya es mucho!
Nuestro barriete.

Por seguir con las desdichas con porteros de discotecas: el otro día fuimos (no, a Remont otra vez no, ya sería abusar) a Medyk…pero resulta que los de seguridad son los mismos que en Remont. ¿Qué suerte eh? En fin, ya tengo algo así como una relación amor/odio con el portero. Paso ya de quitarme las gafas y el piercing, el hombre ya me tiene calada…yo creo que ya a la próxima me invitará a cubatillas. En realidad no, sigo constatando que la amabilidad no caracteriza a los seguratas aquí: el otro día tiraron también a unos amigos (eso sí, no los gasearon, eso lo reservan para individuos altamente peligrosos…)
Por lo demás, sigo con los hábitos lamentables de despeñarme en puertas de discotecas y romper vasos…

Y básicamente, eso.
Ah, también estos días me he decidido a hacer un tatu, para recordar todas estas vivencias y lo mucho que me están cambiando la visión de mi misma y de la realidad. Bueno, por eso y porque aquí el artista P. debe empezar ya a pintar sobre pieles humanas y no sólo pieles de cerdo! Ea, sí, voy a ser algo así como un conejillo de indias, pero estoy segura de que quedará algo interesante.


Pues nada, seguiré contando!

¡Slitz Bye!

domingo, 3 de febrero de 2013

Entrada namber zertigüan: mudanzas surrealistas y leoneras comunales


Una mudanza normal y corriente no está hecha para nosotras.
Lo nuestro tenía que ser una mudanza surrealista, algo lamentable y de lo más trapisonda.  ¡Claro que sí!
Solo diré que una de las últimas imágenes del día, fue la nuestra riéndonos a carcajadas nerviosas en nuestro nuevo cuarto, un una señora mierda en el zapato, y reconociendo que para la definición de losers se inspiraron en nosotras.
Pero bueno, contaré la cosa desde el principio de los tiempos, que no tiene ni un detalle de desperdicio.
Trastetes.
(empiezo a considerar lo de mi
problema de acumular trastos)
El día 1 de febrero, quedamos con el dueño del piso para cambiarnos ya a nuestro nuevo hogar (para nuestra enorme sorpresa, fue él el que se portó de forma más eficiente). Para no romper con la tradición, a C. y M. les pilló el toro y tuvieron que empaquetar a la velocidad del rayo y poco menos que (bueno, me consta que literalmente) ir lanzando las cosas fuera de las habitaciones para que no les cobraran un día más. Por mi parte, lo dejé todo ya preparado el día anterior…aunque a la luz de los acontecimientos, más me hubiera valido meterlo todo a discreción en bolsas de basura…
En fin, después de deslomarme para dejar la habitación impoluta (son tan ratas en mi residencia deluxe, que antes de devolverte la fianza hacen una inspección minuciosa de cada rincón del cubículo) y sorprenderme de las toneladas de trastos acumulados (increíble que llegara aquí con tan solo dos maletas) me fui hacia Hera a ayudar a mis futuras compis.
Y de ahí, cual mulas de carga, nos fuimos al pisete. Después de un espectáculo digno de ver en el autobús (y unas cuantas miradas de indignación) , llegamos. El dueño se sorprendió de la cantidad ingente de trastos, pero aún más cuando le dijimos que todavía no llevábamos ni la mitad.

Ah, por cierto, inciso en el camino para agradecer de todisísimo corazón a A. y T. (o Y.) la ultraayuda que nos prestaron. En vez de pasar un día haciendo cualquier otra cosa, prefirieron venir al rescate de tres moniatas de mudanza. ¡Mil gracias! Grazie! 谢谢!

Prosigo.
Después, fuimos a mi residencia. Ya cargadas con cuatrocientasmil cajas de cartón, maletas y bolsas…¡Sorpresa! ¡Llueve a cántaros! Meses quejándonos del frío polar y la nieve…y justo tenemos que hacer la mudanza los días de deshielo y lluvias torrenciales ¡Ea!
Momento pizzero.
La distancia residencia-tranvía no es que sea espectacular, pero teniendo en cuenta que todo lo que llevábamos se desharía al mojarse, decidimos, que por qué no tomar una pizza. Pero claro, ya había devuelto llaves/tarjetas y había perdido el derecho a mi cocina…así que ni cortas ni perezosas, encargamos pizza para llevar -¿Which room? –Mhmm, no room, reception of the Zamenhofa Dorm.  ¡Y au! Pero como estamos hechas unas señoras, nos tomamos un buen jamón de bellota pata negra sentadas en los escalones. Tiradas, sí, pero con clase.
Después de la pizza…cogimos como pudimos las mil cajas…haciendo equilibrios…sorteando toda clase de peligros…hasta que   ¡¡¡PATAPUM!!!  caja desfondada, platos rotos, lluvia de spaguetti, y latas rodando por el suelo. Ea, parece que eso de las cajas de cartón en las mudanzas solo es efectivo en las películas…
Desesperadas, hicimos lo que deberíamos haber hecho desde un primer momento, en vez de dejarnos llevar por el raterismo y el bah-no-está-tan-lejos-nosotras-podemos…
Otra caja desfondada después, subimos al taxi y por una miseria nos dejó en la puerta de casa, eso sí con otra baja cajera más…
Inauguración pisil.
(comimos lenguas de pato...)
Pero bueno, aún todo mezclado, latas de maíz junto a zapatos, libros junto a explimidores y pelapatatas…pudimos aposentarlo todo en el piso.
Y entonces, cuando nos disponíamos a descansar después del día duro…la querida ponderosa en el zapato. Colofón insuperable.

Pero después de todo, ha sido uno de los días más graciosos/desesperantes/divertidos que he tenido nunca… ¡y esto no ha hecho más que empezar!
A los que me preguntáis por el pisete, sí, está un poco modo leonera ON, pero en seguida nos asentaremos definitivamente en las habitaciones que tocan. Aunque la verdad, me está gustando mucho, mucho, esto de la vida en comuna, la ropa en el ventanal, colchones en el suelo y amiguillas okupas…

En fin, besos desde un lugar libre de música folclórica, de botellas de agua y de toallas en el baño. (en realidad un poquito en el fondo, hasta lo echo de menos).

¡Seguiré informando!


pd. pani A. tu nous manqueeeeees!!!